Gracias al entrono en el que se ubica el Centro Hermanos Maristas, las actividades educativas suponen una síntesis entre educación y contacto con la naturaleza. Los jóvenes tienen la oportunidad de aprender a través de la experiencia vivida, gracias a los recursos naturales de que dispone el centro. Por ejemplo, conocerán la formación de las dunas, el reciclaje del papel o aprenderán a orientarse a través de mapas cartográficos.